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Cuando nuestro actuar es el resultado de lo que nuestros padres esperaban de nosotros

En una sesión le preguntaba a mi cliente: ¿qué es lo que te lleva a actuar con esta velocidad tan loca?, ¿te das cuenta que por más que haces, tu vida no mejora ni un ápice?, ¿qué necesitas demostrar y a quién?

Inmediatamente se le saltaron las lágrimas y me dijo: “mi papá no soportaba vernos parados sin hacer nada, continuamente teníamos que estar haciendo algo, fuera lo que fuera, pero haciendo algo”. En ese momento, tomó consciencia que se pasa el día haciendo cosas; cosas que no significan una mejora en su proyecto vital ni le ayudan a sentirse mejor, ni siquiera le satisfacen. Y lo peor de todo, no son cosas que le lleven a obtener un resultado hacia ninguna dirección. Siempre anclado en el mismo lugar, como la rueda del hámster.

Cuantas veces estamos haciendo eso mismo en nuestra vida, que a un nivel inconsciente nos lleva a tratar de alcanzar el beneplácito de nuestro papá o nuestra mamá, de que se sientan orgullosos de nosotros, ya sea que estén vivos o hayan desencarnado. Aún seguimos actuando desde el niño o niña pequeño, esta vez en cuerpo de adulto. Cuantos niños y niñas desenvolviéndose en cuerpos de adultos sin poder ni saber gestionar lo que les pasa por dentro.

Si puedes atender como un observador tu forma de comportarte puede que descubras partes de ti que no te satisfacen, y sin embargo las muestras como te dijeron que era lo correcto. Esos momentos de Luz pueden marcar un antes y un después en tu camino de crecimiento y ascensión.

Y te preguntarás ¿por qué? Porque es ahí donde empiezas a descubrir cómo realmente quieres ser. Cuando hemos habitado tantos trajes en función de a quién quisiéramos agradar, perdemos la esencia de quienes somos, llegando un punto que ya no sabemos ni quien somos y entramos en confusión. Una vez una clienta me dijo: “he habitado tantos personajes, que ya no sé ni quien soy”.

¿Y por qué no empezar a buscarnos y redescubrirnos? Ese es el verdadero camino a la FELICIDAD. No hay otro, por más que nos empeñemos en vestirnos de marca, tener el mejor coche o el mejor trabajo. Son todo puertas a ninguna parte. Dedícate a SER. A eso hemos venido; lo demás nos llegará por añadidura en un Universo abundante.

En esta experiencia terrenal hemos venido además a traer el Cielo a la Tierra. O lo que es lo mismo, a materializar nuestro ser espiritual. Es tiempo ya de DESPERTAR.

Cómo puedes contactar:  a través del formulario de contacto de esta web o a través del correo electrónico caminosistemico@gmail.com

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